Los síntomas de los hijos reflejan un desorden familiar

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A veces como padres nos preguntamos la causa o el porqué de algunos comportamientos de nuestros hijos, a veces a pesar de todo lo que hacemos para ayudarlos, los síntomas físicos, emocionales comportamentales y relacionales se mantienen e incluso incrementan desestabilizando o afectando de alguna manera a la familia.

Desde una mirada sistémica, podemos comprender que muchas veces detrás de algún síntoma hay un desorden dentro del sistema familiar que lo genera. Un desorden familiar hace referencia al hecho de ocupar un lugar distinto al que nos corresponde y eso se percibe cuando no hay límites ni jerarquías entre padres e hijos; cuando hay desorden en los sistemas familiares hay una sensación de caos que imposibilita que haya relaciones saludables, la mayoría de las veces este desorden se transmiten de generación en generación y percibiendo así que las decisiones conscientes o inconscientes del pasado evidencian sus consecuencias en las generaciones actuales.

En una familia los padres pueden estar atados inconscientemente a lealtades familiares que perpetúan el desorden, por lo tanto no saben cual lugar ocupan para sus hijos, y no pueden estar presentes para ellos: esto podemos observar cuando en una familia de origen, es decir en la familia de los padres, una persona ocupa un lugar distinto al suyo, por ejemplo cuando un hijo ocupa el lugar del padre; al formar su propia familia, no puede ocupar el lugar que le corresponde e inconscientemente le pide a alguno de sus hijos que ocupe su lugar, repitiendo esta dinámica que se establecio en su familia de origen o incluso desde antes; es por esto que en la actualidad vemos padres desempoderados, sumisos y complacientes e hijos, imponentes, soberbios y que no respetan ni honran el lugar de sus padres.

Existen diferentes situaciones que pueden evidenciar el desorden en la relación entre padres e hijos, tales como enfermedades, trastornos de conducta o incluso adicciones; posiblemente esto surge de la necesidad de los hijos de llenar el vacío y la ausencia de sus padres; además de esto, es importante comprender que cada caso tiene sus particularidades y consecuencias, independiente de las que sean, esto muestra lealtades al sistema familiar, donde los hijos que toman un lugar que no es el propio, lo hacen por un profundo amor hacia los padres.

El desorden en los roles de la familia también impactan a los hijos porque los padres son el referente de vida y estos necesitan de ellos emocionalmente para crecer y desarrollarse integralmente, es decir lo padres tienen que estar presentes ocupando los roles de padres para brindarle a los hijos la seguridad, la fuerza, la confianza, y el amor para que cuando sea el momento estos desplieguen sus alas y afronten la vida empoderados de sí mismos.

Para solucionar esto y restaurar el vínculo entre los padres y los hijos es necesario que los padres tomen conciencia de las dinámicas ocultas de su familia, reconozcan que patrones vienen repitiendo y elijan transformarlas tomando acciones en la cotidianidad que les permitan hacerse cargo de su rol de padres para desde ese lugar brindar a los hijos un acompañamiento amoroso en su desarrollo integral.

Laura Coy Molina, Psicóloga integral