Estados de posesión

Los estados de posesión se caracterizan por la terrible sensación de que el cuerpo y la mente han sido invadidos y están bajo el control de una entidad extraña o una energía con características personales, percibida como malvada, hostil y perturbadora; esto puede darse de manera intermitente o mantenerse en el tiempo y puede manifestarse de distintas maneras y con distintos grados de intensidad. En algunos casos esta energía puede estar de forma latente generar diversos problemas manteniendo su esencia en un estado oculto, en estos casos la posesión puede manifestarse a través de diversos estados psicopatológicos graves. Algunos tipos de terapia pueden sacar estas entidades a la luz permitiendo que se expresen generando en la persona reacciones físicas y pérdida de la consciencia que al final producen efectos positivos y transformadores para quien esta poseido.

Las posesiones demoníacas pertenecen al conjunto de emergencias espirituales, aunque sean vistos como fenómenos patológicos, y son aisladas experimentando sensación de angustia y soledad que se vive como una verdadera noche oscura del alma. Más allá de esto. Otra de las por las cuales se considera una emergencia espiritual es porque el arquetipo demoníaca es transpersonal y representa el polo opuesto a lo Divino ocultando el acceso a Él. Este tipo de experiencias posibilita entonces una oportunidad para enfrentar esa energía perturbadora generando una experiencia espiritual curativa y transformadora.

Bibliografía:

Basado en el libro "La tormentosa búsqueda del Ser: Una guia para el crecimiento personal a través de la emergencia espiritual"

Stanislav Grof